<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?> <rss
version="2.0"
xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
xmlns:wfw="http://wellformedweb.org/CommentAPI/"
xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
xmlns:slash="http://purl.org/rss/1.0/modules/slash/"
><channel><title>Cuentos Infantiles - Cuentos de hadas, fabulas de esopo para niños y cuentos fantasticos! &#187; Cuentos varios</title> <atom:link href="http://miscuentosinfantiles.com/category/cuentos-varios/feed/" rel="self" type="application/rss+xml" /><link>http://miscuentosinfantiles.com</link> <description>Cuentos Infantiles - Encuentra Cuentos de hadas, fabulas de esopo para niños y cuentos fantasticos!</description> <lastBuildDate>Fri, 03 Jun 2011 16:02:12 +0000</lastBuildDate> <language>en</language> <sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod> <sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency> <generator>http://wordpress.org/?v=3.2.1</generator> <item><title>De cómo Rapigato y Gatontuelo se hicieron amigos</title><link>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/de-como-rapigato-gatontuelo-se/</link> <comments>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/de-como-rapigato-gatontuelo-se/#comments</comments> <pubDate>Fri, 22 Apr 2011 14:06:32 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Cuentos varios]]></category> <category><![CDATA[amigos]]></category> <category><![CDATA[Cuentos]]></category> <category><![CDATA[rapigato y gatontuelo]]></category><guid
isPermaLink="false">http://miscuentosinfantiles.com/?p=878</guid> <description><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fde-como-rapigato-gatontuelo-se%2F&title=De+c%C3%B3mo+Rapigato+y+Gatontuelo+se+hicieron+amigos&desc=Selene+Ail%C3%ADn+Sione%0D%0A%0D%0AEn+la+lejana+Ciudad+Gatonesa%2C+viv%C3%ADan+much%C3%ADsimos+gatos.+Pero+s%C3%B3lo+dos+eran+los+m%C3%A1s+famosos+y+conocidos%3A+Rapigato+y+Gatontuelo.+Ellos+eran+dos+personajes+muy+especiales+en+esa&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p><img
class="alignright" src="http://images.quebarato.com.br/T440x/gato+persa+cara+de+muneco+ciudad+victoria+tamaulipas+mexico__42387D_1.jpg" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" width="252" height="189" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" />Selene Ailín Sione</p><p>En la lejana Ciudad Gatonesa, vivían muchísimos gatos. Pero sólo dos eran los más famosos y conocidos: Rapigato y Gatontuelo. Ellos eran dos personajes muy especiales en esa ciudad, y muy queridos por todos, pero entre ellos</p>&#8230;</div>]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fde-como-rapigato-gatontuelo-se%2F&title=De+c%C3%B3mo+Rapigato+y+Gatontuelo+se+hicieron+amigos&desc=Selene+Ail%C3%ADn+Sione%0D%0A%0D%0AEn+la+lejana+Ciudad+Gatonesa%2C+viv%C3%ADan+much%C3%ADsimos+gatos.+Pero+s%C3%B3lo+dos+eran+los+m%C3%A1s+famosos+y+conocidos%3A+Rapigato+y+Gatontuelo.+Ellos+eran+dos+personajes+muy+especiales+en+esa&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p><img
class="alignright" src="http://images.quebarato.com.br/T440x/gato+persa+cara+de+muneco+ciudad+victoria+tamaulipas+mexico__42387D_1.jpg" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" width="252" height="189" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" />Selene Ailín Sione</p><p>En la lejana Ciudad Gatonesa, vivían muchísimos gatos. Pero sólo dos eran los más famosos y conocidos: Rapigato y Gatontuelo. Ellos eran dos personajes muy especiales en esa ciudad, y muy queridos por todos, pero entre ellos eran totalmente enemigos. ¡Es que eran tan diferentes el uno del otro!</p><p>Rapigato decía que le fastidiaba hablar con Gatontuelo porque era muy tonto y nunca tenía un tema interesante de qué hablar, además de ser súper lento para todo y muy aburrido. Gatontuelo, por su parte, opinaba que Rapigato era un fanfarrón insoportable, que tenía «aires» de súper héroe, y que no se podía ni hablar con él porque siempre andaba apurado, y pasaba de un lado a otro muy rápidamente. Por eso, nunca se los veía juntos, salvo cuando se reunían todos los habitantes de Ciudad Gatonesa para tratar de solucionar algún problema.</p><p>Y últimamente, tenían un grave problema que no sabían como resolver. Es que a éstos gatos, les gustaba mucho comer queso, era su comida preferida, porque para ellos, no había nada más rico que eso. Pero ese no era todo el problema, lo grave de la situación era que muy cerca de allí, había un pueblo llamado Ratolandia, cuyos habitantes eran pequeños ratones. Y cuando caía la noche en Ciudad Gatonesa, todos los ratolandeses salían de sus cuevas e invadían la ciudad vecina dejándolos sin queso. Y eso, para ellos, era imperdonable. Había que buscar una solución… ¡pero pronto!</p><p>Ya habían intentado dejando como vigilantes a Gatomisario (el comisario de la ciudad) y a sus Gatolicías (los policías) durante toda la noche. Pero siempre pasaba lo mismo: en algún momento todos se dormían, y entonces los ratolandeses aprovechaban y les comían todo el queso. Después empezaron a probar suerte turnándose para hacer guardia, dos gatos por noche, pero ninguno de ellos logró vencer el sueño. Hasta que por fin, una noche les llegó el turno a Rapigato y Gatontuelo, ¡los dos juntos! Ellos estaban muy enojados, así que ni se hablaban.</p><p>Rapigato empezó a recorrer la ciudad, de un lado para el otro, para ver si descubría a algún ratón. Pero lo hacía tan rápidamente, que muy pronto se tuvo que sentar a descansar, y al final, se terminó durmiendo. Gatontuelo, en cambio, era tan lento, que era imposible cansarse a su paso. Cuando apenas había terminado de recorrer algunas cuadras, aparecieron los ratones, y como era tan tonto, en vez de intentar atraparlos, se puso a charlar con ellos.</p><p>Los ratones sorprendidos, lo escuchaban, y Gatontuelo entonces, se puso a contar chistes… Primero les contó un montón de chistes divertidos, y los ratolandeses no podían parar de reírse. Pero luego, empezó a contar chistes que no tenían ninguna gracia, y eran tan aburridos, que los ratones se terminaron durmiendo. Gatontuelo, no lo dudó ni un instante, despertó a Rapigato, y juntos cargaron a todos los ratones en una gran canasta. Y así, Rapigato, valiéndose de su velocidad, los llevó muy, muy lejos de la ciudad, para que nunca pudieran regresar.<br
/> Cuando amaneció en Ciudad Gatonesa, Rapigato ya estaba de regreso y junto a Gatontuelo, contaron a todos lo sucedido. Y estaban tan felices, que hasta se abrazaron emocionados. Toda la ciudad cantaba de alegría por sus nuevos héroes. Y ellos, sonreían felices mientras firmaban autógrafos y posaban para las fotos de la prensa gatuna.<br
/> Y desde ese día, Rapigato y Gatontuelo fueron muy amigos, porque comprendieron que uniendo sus diferencias, y ayudándose mutuamente, fueron mucho más fuertes y hasta pudieron salvar a su ciudad, cosa que solos, nunca hubieran logrado.</p></div><div
id="st0000000001" class="st-taf"><script src="http://taf.socialtwist.com:80/taf/js/shoppr.core.js?id=0000000001"></script><img
style="border:0;margin:0;padding:0;" src="http://miscuentosinfantiles.com/images/invitaamigos.png"
onmouseout="hideHoverMap(this)" onmouseover="showHoverMap(this, '0000000001', 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fde-como-rapigato-gatontuelo-se%2F', 'De+c%C3%B3mo+Rapigato+y+Gatontuelo+se+hicieron+amigos')" onclick="cw(this, {id:'0000000001',link: 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fde-como-rapigato-gatontuelo-se%2F', title: '+De+c%C3%B3mo+Rapigato+y+Gatontuelo+se+hicieron+amigos+' })" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" /></div>]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/de-como-rapigato-gatontuelo-se/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Los 3 príncipes y la pluma de la paz</title><link>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/los-3-principes-la-pluma-de-la/</link> <comments>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/los-3-principes-la-pluma-de-la/#comments</comments> <pubDate>Mon, 04 Apr 2011 13:00:10 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Cuentos varios]]></category> <category><![CDATA[cuento con moraleja]]></category> <category><![CDATA[cuento para pensar]]></category> <category><![CDATA[cuentos hecho por niños]]></category> <category><![CDATA[cuentos infantiles]]></category> <category><![CDATA[cuentos para niños]]></category><guid
isPermaLink="false">http://miscuentosinfantiles.com/?p=861</guid> <description><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Flos-3-principes-la-pluma-de-la%2F&title=Los+3+pr%C3%ADncipes+y+la+pluma+de+la+paz&desc=Hab%C3%ADa+una+vez+un+Rey+que+ten%C3%ADa+tres+hijos.+Era+un+Rey+muy+malo+porque+ten%C3%ADa+planes+malvados.+Un+d%C3%ADa+un+hijo+suyo+lo+descubri%C3%B3+e+intent%C3%B3+detenerlo+y+entonces+el+Rey+mand%C3%B3+que+lo+introdujeran+en+&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p><img
class="alignright" src="http://2.bp.blogspot.com/_b1LSvXVHkFU/SYlWyLaGgdI/AAAAAAAAAG8/ljX-Cnr5kf0/s400/paso9.jpg" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" width="111" height="148" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" />Había una vez un Rey que tenía tres hijos. Era un Rey muy malo porque tenía planes malvados. Un día un hijo suyo lo descubrió e intentó detenerlo y entonces el Rey mandó que lo introdujeran en un pudridero. Otro</p>&#8230;</div>]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Flos-3-principes-la-pluma-de-la%2F&title=Los+3+pr%C3%ADncipes+y+la+pluma+de+la+paz&desc=Hab%C3%ADa+una+vez+un+Rey+que+ten%C3%ADa+tres+hijos.+Era+un+Rey+muy+malo+porque+ten%C3%ADa+planes+malvados.+Un+d%C3%ADa+un+hijo+suyo+lo+descubri%C3%B3+e+intent%C3%B3+detenerlo+y+entonces+el+Rey+mand%C3%B3+que+lo+introdujeran+en+&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p><img
class="alignright" src="http://2.bp.blogspot.com/_b1LSvXVHkFU/SYlWyLaGgdI/AAAAAAAAAG8/ljX-Cnr5kf0/s400/paso9.jpg" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" width="111" height="148" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" />Había una vez un Rey que tenía tres hijos. Era un Rey muy malo porque tenía planes malvados. Un día un hijo suyo lo descubrió e intentó detenerlo y entonces el Rey mandó que lo introdujeran en un pudridero. Otro hijo fue a rescatar a su hermano pero lo descubrieron, entonces él también fue atrapado. El Rey se sentía angustiado por lo que había hecho con sus hijos y ordenó a sus caballeros que los sacaran.</p><p>Los meses pasaron, el Rey enfermó y al poco tiempo falleció. Antes de que esto sucediera, dejó una nota informando a sus hijos, que rey sería aquel que ganara una competencia de valentía. La competencia consistía en luchar contra el Dragón de la Montaña Roja. Los tres hermanos aceptaron el desafío y partieron hacia allá.</p><p>El camino era largo y espantoso porque siempre era de noche y nunca se veía el sol. El Dragón de la Montaña Roja era un enorme animal con cuerpo de serpiente, cola de león, patas de caballo y alas de águila. Su cola era un arma terrible. Podía volar y echar fuego por la boca. Al llegar al pie de la montaña los tres hermanos decidieron llevar a cabo el desafío haciéndolo cada uno por su lado. Entonces llegaron a un acuerdo y por sorteo le tocó al hermano menor ir primero a intentarlo.</p><p>Cuando el hermano pequeño llegó al pie de la montaña, descubrió que había una entrada secreta, en forma de cueva, que estaba tapada por el boscaje, decidió entrar y lo que vio fue un monstruo fuerte y feo que le atacó sin piedad, pero el apuesto Príncipe se defendió y lo mató con su espada.<br
/> Pero cuando el Príncipe se dio la vuelta victorioso y dispuesto a salir de la cueva para contarle a sus hermanos su triunfo un terrible sonido le dejó inmovilizado de terror, un viento helado surgió de su espalda y aunque le dieron ganas de salir corriendo, la curiosidad le venció y volvió su rostro hacia atrás y cual fue su sorpresa, que al girarse, se encontró con un niño. El Príncipe le preguntó cómo había llegado hasta la cueva, y el niño respondió que había sido hechizado por una bruja malvada, encerrándolo en el corazón del monstruo y que al derrotarle había quedado liberado del hechizo y así los dos juntos salieron de la cueva dando saltos de alegría.</p><p>Fueron corriendo a contárselo a los otros dos Príncipes, y los cuatro se alegraron mucho de verse. El Príncipe más pequeño le contó a sus hermanos lo que había pasado. Los otros dos hermanos se quedaron muy sorprendidos y le preguntaron al niño: «¡es verdad eso! y ¿por qué te hechizaron?» y el niño contestó: «porque yo era el Príncipe de Francia y quería casarme con la Princesa de Italia». Esas palabras extrañaron a todos y pronto se dieron cuenta de que el niño hablaba con acertijos, por lo que su felicidad no podía ser completa, por eso decidieron enviarlo a su castillo para que descansara y pudiera recuperarse de la terrible experiencia que había vivido.</p><p>Cuando los tres Príncipes se quedaron solos se abrazaron y cada uno se marchó por un camino diferente hacia la cima de la Montaña Roja donde vivía el Dragón contra el que tenían que luchar, pero de pronto sopló un viento muy fuerte, el cuál hizo que los tres Príncipes se encontraran con el Dragón, que era más grande que un castillo de un millón de pisos. Los tres se aterrorizaron y se marcharon corriendo. Pero a mitad de camino, los tres Príncipes se dieron la vuelta y demostrando su valentía se dispusieron a luchar contra el Dragón y tras una intensa pelea consiguieron vencerle. Al cabo de unos instantes el Dragón se fue transformando lentamente en un anciano que les dijo que había sido hechizado por un malvado Rey, que a su vez era un temible brujo, y este brujo era el padre de los tres Príncipes.</p><p>Entonces los Príncipes al conocer la noticia quedaron decepcionados. La maldad de su padre había quedado sembrada por todo el reino y ellos no querían heredar nada que estuviese relacionado con el Rey (su padre). Renunciaron al reino y disfrazándose de simples campesinos emprendieron camino hacia un lejano lugar.</p><p>Viajaron hasta llegar a una tierra desconocida lejos de la maldad de su padre. Los tres hermanos sufrieron mucho pues estaban acostumbrados a la vida lujosa del palacio y el campo era algo muy diferente. Por días enteros, sufrieron hambres y miserias hasta que un día su suerte cambió, encontraron un Ave Fénix que les dijo que si rozaban a cada niño que naciera con una de sus plumas, lograrían encontrar la paz que tanto ansiaban. Entusiasmados con la idea los tres hermanos celebraron su dicha dándose abrazos y emitiendo pequeños gritos. El menor de los Príncipes tomó la pluma que el Fénix le ofrecía. Al tocarla una sensación cálida nació en la punta de sus dedos, la cual le protegió del frío. Sus hermanos le imitaron y juntos partieron rumbo a la aventura. Pero al cabo de un rato, un cuervo les robó la pluma y se la llevó a la montaña donde habitaba, un alejado lugar donde moraban pájaros gigantescos, animales tan antiguos como el principio de la Tierra. El cuervo escondió la pluma en su nido, donde sus crías esperaban desde hacía tiempo el calor suficiente para salir de su cáscara y la pluma se lo proporcionó. Cuando nacieron fue inevitable que rozaran la pluma del Ave Fénix, lo que provocó en los Príncipes un gran desasosiego, ya que las crías del cuervo eran tan malas como él, pero sucedió que cuando las crías del cuervo rozaron la pluma murieron todas porque la pluma del Ave Fénix podía vencer la maldad.</p><p>Pero todas no eran crías de cuervo; también había en el nido un huevo de paloma y con el calor que le proporcionó la pluma nació una preciosa y blanca paloma, símbolo de la paz, que ayudaría a los Príncipes a llevar en el pico la pluma del Ave Fénix por todas partes del mundo, rozando con ella a todos los niños recién nacidos. Así se fue extendiendo la paz por la tierra que, poco a poco, se fue transformando en un lugar lleno de paz, armonía y felicidad. Y así los tres príncipes volvieron a su reino dónde vivieron los tres, juntos, felices y contentos. Y colorín, colorado, este cuento se ha acabado.</p></div><div
id="st0000000001" class="st-taf"><script src="http://taf.socialtwist.com:80/taf/js/shoppr.core.js?id=0000000001"></script><img
style="border:0;margin:0;padding:0;" src="http://miscuentosinfantiles.com/images/invitaamigos.png"
onmouseout="hideHoverMap(this)" onmouseover="showHoverMap(this, '0000000001', 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Flos-3-principes-la-pluma-de-la%2F', 'Los+3+pr%C3%ADncipes+y+la+pluma+de+la+paz')" onclick="cw(this, {id:'0000000001',link: 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Flos-3-principes-la-pluma-de-la%2F', title: '+Los+3+pr%C3%ADncipes+y+la+pluma+de+la+paz+' })" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" /></div>]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/los-3-principes-la-pluma-de-la/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Argumentos anotados por Nataniel Hawthorne</title><link>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/argumentos-anotados-por-nataniel/</link> <comments>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/argumentos-anotados-por-nataniel/#comments</comments> <pubDate>Fri, 25 Mar 2011 14:07:48 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Cuentos varios]]></category> <category><![CDATA[cuentos varios]]></category> <category><![CDATA[Notas]]></category><guid
isPermaLink="false">http://miscuentosinfantiles.com/?p=839</guid> <description><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fargumentos-anotados-por-nataniel%2F&title=Argumentos+anotados+por+Nataniel+Hawthorne&desc=Un+hombre%2C+en+la+vigilia%2C+piensa+bien+de+otro+y+conf%C3%ADa+en+%C3%A9l+plenamente%2C+pero+lo+inquietan+sue%C3%B1os+en+que+ese+amigo+obra+como+enemigo+mortal.+Se+revela%2C+al+fin%2C+que+el+car%C3%A1cter+so%C3%B1ado+era+el+verda&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>Un hombre, en la vigilia, piensa bien de otro y confía en él plenamente, pero lo inquietan sueños en que ese amigo obra como enemigo mortal. Se revela, al fin, que el carácter soñado era el verdadero. La explicación sería</p>&#8230;</div>]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fargumentos-anotados-por-nataniel%2F&title=Argumentos+anotados+por+Nataniel+Hawthorne&desc=Un+hombre%2C+en+la+vigilia%2C+piensa+bien+de+otro+y+conf%C3%ADa+en+%C3%A9l+plenamente%2C+pero+lo+inquietan+sue%C3%B1os+en+que+ese+amigo+obra+como+enemigo+mortal.+Se+revela%2C+al+fin%2C+que+el+car%C3%A1cter+so%C3%B1ado+era+el+verda&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>Un hombre, en la vigilia, piensa bien de otro y confía en él plenamente, pero lo inquietan sueños en que ese amigo obra como enemigo mortal. Se revela, al fin, que el carácter soñado era el verdadero. La explicación sería la percepción instintiva de la verdad.<br
/> En medio de una multitud imaginar a un hombre cuyo destino y cuya vida están en poder de otro, como si los dos estuvieran en un desierto.</p><p>Un hombre de fuerte voluntad ordena a otro, moralmente sujeto a él, la ejecución de un acto. El que ordena muere y el otro, hasta el fin de sus días, sigue ejecutando aquel acto.</p><p>Un hombre rico deja en su testamento su casa a una pareja pobre. Esta se muda allí; encuentran un sirviente sombrío que el testamento les prohibe expulsar. El sirviente los atormenta; se descubre, al fin, que es el hombre que les ha legado la casa.<br
/> Dos personas esperan en la calle un acontecimiento y la aparición de los principales actores. El acontecimiento ya está ocurriendo y ellos son los actores.</p><p>Que un hombre escriba un cuento y compruebe que éste se desarrolla contra sus intenciones; que los personajes no obren como él quería; que ocurran hechos no previstos por él y que se acerque a una catástrofe, que él trate, en vano, de eludir. Este cuento podría prefigurar su propio destino y uno de los personajes sería él.<br
/> Nathaniel Hawthorne, Note—books (1868).</p></div><div
id="st0000000001" class="st-taf"><script src="http://taf.socialtwist.com:80/taf/js/shoppr.core.js?id=0000000001"></script><img
style="border:0;margin:0;padding:0;" src="http://miscuentosinfantiles.com/images/invitaamigos.png"
onmouseout="hideHoverMap(this)" onmouseover="showHoverMap(this, '0000000001', 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fargumentos-anotados-por-nataniel%2F', 'Argumentos+anotados+por+Nataniel+Hawthorne')" onclick="cw(this, {id:'0000000001',link: 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fargumentos-anotados-por-nataniel%2F', title: '+Argumentos+anotados+por+Nataniel+Hawthorne+' })" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" /></div>]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/argumentos-anotados-por-nataniel/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>El encuentro</title><link>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/el-encuentro/</link> <comments>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/el-encuentro/#comments</comments> <pubDate>Wed, 23 Mar 2011 14:02:17 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Cuentos varios]]></category> <category><![CDATA[china]]></category> <category><![CDATA[Cuento]]></category> <category><![CDATA[el encuentro]]></category> <category><![CDATA[princesa]]></category><guid
isPermaLink="false">http://miscuentosinfantiles.com/?p=837</guid> <description><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fel-encuentro%2F&title=El+encuentro&desc=Ch%27ienniang+era+la+hija+del+se%C3%B1or+Chang+Yi%2C+funcionario+de+Hunan.+Ten%C3%ADa+un+primo+llamado+Wang+Chu%2C+que+era+un+joven+inteligente+y+bien+parecido.+Se+hab%C3%ADan+criado+juntos%2C+y+como+el+se%C3%B1or+Chang+Yi+q&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>Ch&#8217;ienniang era la hija del señor Chang Yi, funcionario de Hunan. Tenía un primo llamado Wang Chu, que era un joven inteligente y bien parecido. Se habían criado juntos, y como el señor Chang Yi quería mucho al joven, dijo</p>&#8230;</div>]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fel-encuentro%2F&title=El+encuentro&desc=Ch%27ienniang+era+la+hija+del+se%C3%B1or+Chang+Yi%2C+funcionario+de+Hunan.+Ten%C3%ADa+un+primo+llamado+Wang+Chu%2C+que+era+un+joven+inteligente+y+bien+parecido.+Se+hab%C3%ADan+criado+juntos%2C+y+como+el+se%C3%B1or+Chang+Yi+q&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>Ch&#8217;ienniang era la hija del señor Chang Yi, funcionario de Hunan. Tenía un primo llamado Wang Chu, que era un joven inteligente y bien parecido. Se habían criado juntos, y como el señor Chang Yi quería mucho al joven, dijo que lo aceptaría como yerno. Ambos oyeron la promesa y como ella era hija única y siempre estaban juntos, el amor creció día a día. Ya no eran niños y llegaron a tener relaciones íntimas. Desgraciadamente, el padre era el único en no advertirlo. Un día un joven funcionario le pidió la mano de su hija.</p><p>El padre, descuidando u olvidando su antigua promesa, consintió. Ch&#8217;ienniang, desgarrada por el amor y por la piedad filial, estuvo a punto de morir de pena, y el joven estaba tan despechado que resolvió irse del país para no ver a su novia casada con otro. Inventó un pretexto y comunicó a su tío que tenía que irse a la capital. Como el tío no logró disuadirlo, le dio dinero y regalos y le ofreció una fiesta de despedida. Wang Chu, desesperado, no cesó de cavilar durante la fiesta y se dijo que era mejor partir y no perseverar en un amor sin ninguna esperanza.</p><p>Wang Chu se embarcó una tarde y había navegado unas pocas millas cuando cayó la noche. Le dijo al marinero que amarrara la embarcación y que descansaran. No pudo conciliar el sueño y hacia la media noehe oyó pasos que se acercaban. Se incorporó y preguntó: &#8220;¿Quién anda a estas horas de la noche?&#8221; &#8220;Soy yo, soy Ch&#8217;ienniang&#8221;, fue la respuesta. Sorprendido y feliz, la hizo entrar en la embarcación. Ella le dijo que había esperado ser su mujer, que su padre había sido injusto con él y que no podía resignarse a la separación. También había temido que Wang Chu, solitario y en tierras desconocidas, se viera arrastrado al suicidio. Por eso había desafiado la reprobación de la gente y la cólera de los padres y había venido para seguirlo adonde fuera. Ambos, muy dichosos, prosiguieron el viaje a Szechuen.</p><p>Pasaron cinco años de felicidad y ella le dio dos hijos. Pero no llegaron noticias de la familia y Ch&#8217;ienniang pensaba diariamente en su padre. Esta era la única nube en su felicidad. Ignoraba si sus padres vivían o no y una noche le confesó a Wang Chu su congoja; como era hija única se sentía culpable de una grave impiedad filial. —Tienes un buen corazón de hija y yo estoy contigo —respondió él—. Cinco años han pasado y ya no estarán enojados con nosotros. Volvamos a casa—. Ch&#8217;ienniang se regocijó y se aprestaron para regresar con los niños.</p><p>Cuando la embarcación llegó a la ciudad natal, Wang Chu le dijo a Ch&#8217;ienniang: —No sé en qué estado de ánimo encontraremos a tus padres. Déjame ir solo a averiguarlo—. Al avistar la casa, sintió que elcorazón le latía. Wang Chu vio a su suegro, se arrodilló, hizo una reverencia y pidió perdón. Chang Yi lo miró asombrado y le dijo: —¿De qué hablas? Hace cinco años que Ch&#8217;ienniang está en cama y sin conciencia. No se ha levantado unasola vez.</p><p>—No estoy mintiendo —dijo Wang Chu—. Está bien y nos espera a bordo.<br
/> Chang Yi no sabía qué pensar y mandó dos doncellas a ver a Ch&#8217;ienniang. A bordo la encontraron sentada, bien ataviada y contenta; hasta les mandó cariños a sus padres. Maravilladas, las doncellas volvieron y aumentó la perplejidad de Chang Yi.</p><p>Entre tanto, la enferma había oído las noticias y parecía ya libre de su mal y había luz en sus ojos. Se levantó de la cama y se vistió ante el espejo. Sonriendo y sin decir una palabra, se dirigió a la embarcación. La que estaba a bordo iba hacia la casa y se encontraron en la orilla. Se abrazaron y los dos cuerpos se confundieron y sólo quedó una Ch&#8217;ienniang, joven y bella como siempre. Sus padres se regocijaron, pero ordenaron a los sirvientes que guardaran silencio, para evitar comentarios.<br
/> Por más de cuarenta años, Wang Chu y Ch&#8217;ienniang vivieron juntos y felices.</p></div><div
id="st0000000001" class="st-taf"><script src="http://taf.socialtwist.com:80/taf/js/shoppr.core.js?id=0000000001"></script><img
style="border:0;margin:0;padding:0;" src="http://miscuentosinfantiles.com/images/invitaamigos.png"
onmouseout="hideHoverMap(this)" onmouseover="showHoverMap(this, '0000000001', 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fel-encuentro%2F', 'El+encuentro')" onclick="cw(this, {id:'0000000001',link: 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fel-encuentro%2F', title: '+El+encuentro+' })" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" /></div>]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/el-encuentro/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Dos hermanos</title><link>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/dos-hermanos/</link> <comments>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/dos-hermanos/#comments</comments> <pubDate>Mon, 14 Mar 2011 15:31:57 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Cuentos varios]]></category> <category><![CDATA[completo]]></category> <category><![CDATA[Cuentos]]></category> <category><![CDATA[gratis]]></category> <category><![CDATA[hermanos]]></category> <category><![CDATA[online]]></category><guid
isPermaLink="false">http://miscuentosinfantiles.com/?p=826</guid> <description><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdos-hermanos%2F&title=Dos+hermanos&desc=En+una+de+las+islas+danesas%2C+cubierta+de+sembrados+entre+los+que+se+elevan+antiguos+anfiteatros%2C+y+de+hayedos+con+corpulentos+%C3%A1rboles%2C+hay+una+peque%C3%B1a+ciudad+de+bajas+casas+techadas+de+tejas+rojas.+&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>En una de las islas danesas, cubierta de sembrados entre los que se elevan antiguos anfiteatros, y de hayedos con corpulentos árboles, hay una pequeña ciudad de bajas casas techadas de tejas rojas. En el hogar de una de aquellas</p>&#8230;</div>]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdos-hermanos%2F&title=Dos+hermanos&desc=En+una+de+las+islas+danesas%2C+cubierta+de+sembrados+entre+los+que+se+elevan+antiguos+anfiteatros%2C+y+de+hayedos+con+corpulentos+%C3%A1rboles%2C+hay+una+peque%C3%B1a+ciudad+de+bajas+casas+techadas+de+tejas+rojas.+&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>En una de las islas danesas, cubierta de sembrados entre los que se elevan antiguos anfiteatros, y de hayedos con corpulentos árboles, hay una pequeña ciudad de bajas casas techadas de tejas rojas. En el hogar de una de aquellas casas se elaboran cosas maravillosas; hierbas diversas y raras eran hervidas en vasos, mezcladas y destiladas, y trituradas en morteros. Un hombre de avanzada edad cuidaba de todo ello.</p><p>-Hay que atender siempre a lo justo -decía-; sí, a lo justo, lo debido; atenerse a la verdad en todas las partes, y no salirse de ella.</p><p>En el cuarto de estar, junto al ama de casa, estaban dos de los hijos, pequeños todavía, pero con grandes pensamientos. La madre les había hablado siempre del derecho y la justicia y de la necesidad de no apartarse nunca de la verdad, que era el rostro de Dios en este mundo.</p><p>El mayor de los muchachos tenía una expresión resuelta y alegre. Su lectura referida eran libros sobre fenómenos de la Naturaleza, del sol y las estrellas; eran para él los cuentos más bellos. ¡Qué dicha poder salir en viajes de descubrimiento, o inventar el modo de imitar a las aves y lanzarse a volar! Sí, resolver este problema, ahí estaba la cosa. Tenían razón los padres: la verdad es lo que sostiene el mundo.</p><p>El hermano menor era más sosegado, siempre absorto en sus libros. Leía la historia de Jacob, que se vestía con una piel de oveja para confundirse con Esaú y quitarle de este modo el derecho de primogenitura; y al leerlo cerraba, airado, el diminuto puño, amenazando al impostor. Cuando se hablaba de tiranos, de la injusticia y la maldad que imperaban en el mundo, le asomaban las lágrimas a los ojos. La idea del derecho, de la verdad que debía vencer y que forzosamente vencería, lo dominaba por entero. Un anochecer, el pequeño estaba ya acostado, pero las cortinas no habían sido aún corridas, y la luz penetraba en la alcoba. Se había llevado el libro con el propósito de terminar la historia de Solón.</p><p>Los pensamientos lo transportaron a una distancia inmensa; le pareció como si la cama fuese un barco con las velas desplegadas. ¿Soñaba o qué era aquello? Surcaba las aguas impetuosas, los grandes mares del tiempo, oía la voz de Solón. Inteligible, aunque dicho en lengua extraña, resonaba la divisa danesa: «Con la ley se edifica un país».</p><p>El genio de la Humanidad estaba en el humilde cuarto, e, inclinándose sobre el lecho, estampaba un beso en la frente del muchacho: «Hazte fuerte en la fama y fuerte en las luchas de la vida. Con la verdad en el pecho, vuela en busca del país de la verdad».</p><p>El hermano mayor no se había acostado aún; asomado a la ventana, contemplaba cómo la niebla se levantaba de los prados. No eran los elfos los que allí bailaban, como le dijera una vieja criada, bien lo sabía él. Eran vapores más cálidos que el aire, y por eso subían. Brilló una estrella fugaz, y en el mismo instante los pensamientos del niño se trasladaron desde los vapores del suelo a las alturas, junto al brillante meteoro. Centelleaban las estrellas en el cielo; habríase dicho que de ellas pendían largos hilos de oro que llegaban hasta la Tierra.</p><p>«Levanta el vuelo conmigo», pareció cantar y resonar una voz en el corazón del muchacho. El poderoso genio de las generaciones, más veloz que el ave, que la flecha, que todo lo terreno capaz de volar, lo llevó a los espacios, donde rayos, de estrella a estrella, unían entre sí los cuerpos celestes; nuestra Tierra giraba en el aire tenue, y aparecía una ciudad tras otra. En las esferas se oía: «¿Qué significa cerca y lejos, cuando te eleva el genio poderoso del espíritu?».</p><p>Y el niño seguía en la ventana, mirando al exterior, y su hermanito leía en la cama, y su madre, los llamaba por sus nombres:</p><p>-¡Anders y Hans Christian!</p><p>Dinamarca los conoce.</p><p>El mundo conoce a los dos hermanos Örsted.</p><p>FIN</p></div><div
id="st0000000001" class="st-taf"><script src="http://taf.socialtwist.com:80/taf/js/shoppr.core.js?id=0000000001"></script><img
style="border:0;margin:0;padding:0;" src="http://miscuentosinfantiles.com/images/invitaamigos.png"
onmouseout="hideHoverMap(this)" onmouseover="showHoverMap(this, '0000000001', 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdos-hermanos%2F', 'Dos+hermanos')" onclick="cw(this, {id:'0000000001',link: 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdos-hermanos%2F', title: '+Dos+hermanos+' })" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" /></div>]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/dos-hermanos/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Día de la mudanza</title><link>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/dia-de-la-mudanza/</link> <comments>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/dia-de-la-mudanza/#comments</comments> <pubDate>Fri, 11 Mar 2011 15:27:56 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Cuentos varios]]></category> <category><![CDATA[completo]]></category> <category><![CDATA[Cuento]]></category> <category><![CDATA[descargar]]></category> <category><![CDATA[gratis]]></category> <category><![CDATA[infantil]]></category> <category><![CDATA[leer]]></category> <category><![CDATA[para pensar]]></category> <category><![CDATA[reflexionar]]></category><guid
isPermaLink="false">http://miscuentosinfantiles.com/?p=823</guid> <description><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdia-de-la-mudanza%2F&title=D%C3%ADa+de+la+mudanza&desc=%C2%BFTe+acuerdas+del+torero+Ole%2C+verdad%3F+Ya+te+cont%C3%A9+que+le+hice+dos+visitas.+Pues+ahora+te+contar%C3%A9+una+tercera%2C+y+no+es+la+%C3%BAltima.%0D%0A%0D%0APor+lo+regular+voy+a+verlo+a+su+torre+el+d%C3%ADa+de+A%C3%B1o+Nuevo%2C+pero&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>¿Te acuerdas del torero Ole, verdad? Ya te conté que le hice dos visitas. Pues ahora te contaré una tercera, y no es la última.</p><p>Por lo regular voy a verlo a su torre el día de Año Nuevo, pero</p>&#8230;</div>]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdia-de-la-mudanza%2F&title=D%C3%ADa+de+la+mudanza&desc=%C2%BFTe+acuerdas+del+torero+Ole%2C+verdad%3F+Ya+te+cont%C3%A9+que+le+hice+dos+visitas.+Pues+ahora+te+contar%C3%A9+una+tercera%2C+y+no+es+la+%C3%BAltima.%0D%0A%0D%0APor+lo+regular+voy+a+verlo+a+su+torre+el+d%C3%ADa+de+A%C3%B1o+Nuevo%2C+pero&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>¿Te acuerdas del torero Ole, verdad? Ya te conté que le hice dos visitas. Pues ahora te contaré una tercera, y no es la última.</p><p>Por lo regular voy a verlo a su torre el día de Año Nuevo, pero esta vez fue el día de mudanza general, en que no se está a gusto en las calles de la ciudad, pues están llenas de montones de basura, cascos rotos y trastos viejos, y no hablemos ya de la paja vieja de los jergones, por la cual hay que pasar casi a vado. Siguiendo por entre aquellas pilas de desperdicios, vi a unos niños que estaban jugando con la paja. Jugaban a acostarse, encontrando que todo allí convidaba a este juego. Se metían en la paja viva, y se echaban encima, a guisa de cubrecama, una vieja cortina rota.</p><p>-¡Se está muy cómodo! -decían-. Aquello ya era demasiado y me alejé, en dirección a la morada de Ole.</p><p>-¡Es día de mudanza! -dijo-. Calles y callejones están convertidos en cubos de basura; unos cubos de basura grandiosos. A mí me basta con un carro lleno. Siempre puedo sacar algo de él, y así lo hice, poco después de Navidad. Bajé a la calle; el tiempo era rudo, húmedo, sucio, muy a propósito para enfriarse. El basurero se había parado con su carro lleno, una especie de muestrario de las calles de Copenhague en día de mudanza. En la parte posterior del carro había un abeto, verde todavía y con oropeles en las ramas; había estado en una fiesta de Nochebuena, y luego lo habían arrojado a la calle; el basurero lo había cargado encima de la basura, en la parte trasera del carro. Lo mismo parecía alegre que lloroso, cualquiera sabe. Todo depende de lo que esté uno pensando en aquel momento, y yo estaba pensando, y los objetos amontonados en el carro, de seguro que también pensaban; pensaban o habrían podido pensar, que viene a ser lo mismo. Había allí un guante de señora, roto. ¿Qué pensaría? ¿Quiere que se lo diga? Allí estaba quieto, señalando con el dedo meñique el abeto. «¡Me emociona este árbol! -pensaba-. También yo he estado en una fiesta iluminada con grandes lámparas. Mi vida propiamente dicha fue una noche de baile; un apretón de manos, y reventé. Aquí me abandonan mis recuerdos, no tengo otra cosa de que poder vivir». Esto era lo que pensaba el guante, o lo que hubiera podido pensar. «Es un tonto ese abeto», dijeron los cascos de loza rota. Esos cascos todo lo encuentran siempre tonto. «Una vez se está en el carro de la basura &#8211; decían hay que dejar de hacerse ilusiones y de llevar oropeles. Yo sé que he sido útil en este mundo, más útil que un palo verde como ése». ¿Ve usted? Esto es sólo una opinión personal, que acaso compartan muchos. Y, sin embargo, el abeto hacía bonito, era un poco de poesía entre la basura, y de ésta las calles están llenas los días de mudanza. El camino se me hacía pesado y fatigoso, y ya tenía ganas de llegar a la torre y quedarme en ella. Sentado en su altura, contemplo de buen humor lo que ocurre abajo.</p><p>Las buenas gentes están jugando a las «cuatro esquinas». Se arrastran y atormentan con sus trastos, y el duende, sentado en la cuba, se muda con ellas; chismes domésticos, comadrerías de familia, cuidados y preocupaciones, todo abandona la casa vieja para trasladarse a la nueva. Y, ¿qué sacan en claro ellos y nosotros de todo aquel ajetreo? ¡Oh! Tiempo ha lo escribieron en aquel antiguo verso del «Noticiero»: «¡Piensa en el día de la muerte, la gran mudanza!».</p><p>Éste es un pensamiento muy serio, pero imagino que no le gustará que se lo recuerden. La muerte es y será siempre el funcionario más concienzudo, a pesar de sus numerosos empleos accesorios. ¿No ha pensado usted en ella?</p><p>La Muerte es conductora de ómnibus, expedidora de pasaportes, estampa su nombre al pie de nuestro boletín de conducta y es directora de la gran caja de ahorros de la vida. ¿Comprende? Todas las acciones que realizamos en el curso de nuestra existencia terrena las llevamos a la caja de ahorros, y cuando la muerte se detiene ante nuestra puerta con su carro de mudanzas y montamos en él con destino a la Eternidad, al llegar a la frontera nos da como pasaporte nuestro boletín de comportamiento. Como viático saca de la caja de ahorros tal o cual de nuestras acciones, la más típica de nuestro proceder. Esto puede resultar agradable, pero a lo mejor es espantoso.</p><p>Nadie ha escapado todavía a este ómnibus. Cierto que se cuenta de un individuo que no pudo subir: el zapatero de Jerusalén; hubo de echar a correr detrás. De haberlo alcanzado, habría escapado al trato de que le han hecho objeto los poetas. Dirija usted mentalmente una mirada a aquel gran ómnibus de mudanzas. Verá qué sociedad tan abigarrada. Juntos van sentados un rey y un mendigo, un genio y un idiota; deben viajar sin más dinero ni bienes que su boletín de conducta y el viático de la caja de ahorros. ¿Cuál de sus acciones habrán sacado? Tal vez una muy pequeña, del tamaño de un guisante; pero de un guisante se puede hacer un zarcillo florido.</p><p>La pobre Cenicienta, que se había pasado la vida sentada en el taburete del rincón, sin conocer más que golpes y palabras duras, recibirá tal vez como viático y distintivo su roto asiento, el cual, en el país de la Eternidad, es muy posible que se transforme en litera o se eleve a la categoría de un trono, reluciente como el oro, florido como una glorieta.</p><p>Quien siempre anduvo por ahí sorbiendo la espaciosa bebida del placer para olvidar los errores que cometía, recibirá su barrilito de madera y tendrá que beber de su contenido en el curso del viaje, y la bebida será pura y sin mezcla, por lo que sus ideas se volverán claras, y se despertarán todos los buenos y nobles sentimientos; verá y comprenderá lo que antes no supo o no quiso ver, y de este modo llevará en sí mismo el castigo, el gusano roedor que no muere en toda la eternidad. Si en las copas había grabada la palabra «olvido», en el barrilito hay la de «recuerdo».</p><p>Si leo un buen libro, una obra histórica, pongamos por caso, siempre me imagino al protagonista en el momento de subir al ómnibus de la muerte, y me pregunto cuáles de sus acciones sacaría la Descarnada de la caja de ahorros, qué viático le dieron para su viaje al país de la Eternidad. Hubo una vez un rey de Francia, cuyo nombre he olvidado -los nombres de los buenos se olvidan algunas veces, hasta yo los olvido, pero volverán a brillar-, que en ocasión de una carestía fue el bienhechor de su pueblo, y éste le erigió un monumento de nieve, con esta inscripción: «Más rápido de lo que tarda ésta en fundirse, acudiste tú en nuestra ayuda». Imagino que la muerte, al ver el monumento, le dio un solo copo, que nunca se derretirá y que en figura de blanca mariposa echó a volar encima de su cabeza hacia el país de la inmortalidad. Hubo también Luis XI; he retenido su nombre, pues de los malos es fácil acordarse. Uno de sus actos me viene con frecuencia a la memoria, y me gustaría que alguien demostrara que es falso. Mandó ejecutar a su condestable; podía hacerlo, justa o injustamente. Pero a sus dos hijitos inocentes, de 8 años el uno y de 7 el otro, mandó conducirlos al cadalso, donde fueron rociados con la sangre, aún caliente, de su padre, y luego los hizo encerrar en la Bastilla, en una jaula de hierro, sin darles una mala manta que les sirviera de lecho; y el rey Luis mandaba cada ocho días al verdugo para que les arrancase un diente a cada uno, así que no lo pasaban muy bien los pobrecillos. Y dijo el mayor: «Mi madre moriría de pena si supiera que mi hermanito ha de sufrir tanto. ¡Sácame dos dientes a mí y déjalo a él en libertad!». Hasta al verdugo le acudieron las lágrimas a los ojos; pero la voluntad del Rey fue más fuerte que las lágrimas, y cada ocho días presentaban al Rey dos dientes de niño en una bandeja de plata: los había exigido y los tuvo. Y creo que la muerte sacaría de la caja de ahorros aquellos dos dientes y se los entregaría a Luis XI para el viaje al país de la inmortalidad. Aquellos inocentes dientes infantiles volarían como dos moscas de fuego delante de él, brillando, quemando, torturándolo.</p><p>Sí, es un viaje muy serio el que se efectúa en el ómnibus el día de la gran mudanza. ¿Y cuándo será?</p><p>Esto es lo grave, que puede presentarse cualquier día, a cualquier hora, en cualquier minuto. ¿Cuál de nuestras acciones sacará la muerte de la caja de ahorros para entregárnosla? ¡Pensemos en ello! Esta fecha de la gran mudanza no está señalada en el calendario.</p><p>FIN</p></div><div
id="st0000000001" class="st-taf"><script src="http://taf.socialtwist.com:80/taf/js/shoppr.core.js?id=0000000001"></script><img
style="border:0;margin:0;padding:0;" src="http://miscuentosinfantiles.com/images/invitaamigos.png"
onmouseout="hideHoverMap(this)" onmouseover="showHoverMap(this, '0000000001', 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdia-de-la-mudanza%2F', 'D%C3%ADa+de+la+mudanza')" onclick="cw(this, {id:'0000000001',link: 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdia-de-la-mudanza%2F', title: '+D%C3%ADa+de+la+mudanza+' })" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" /></div>]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/dia-de-la-mudanza/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Dentro de mil años</title><link>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/dentro-de-mil-anos/</link> <comments>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/dentro-de-mil-anos/#comments</comments> <pubDate>Mon, 07 Mar 2011 15:15:09 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Cuentos varios]]></category> <category><![CDATA[america]]></category> <category><![CDATA[Cuento]]></category> <category><![CDATA[dentro de mil años]]></category> <category><![CDATA[europa]]></category> <category><![CDATA[generaciones]]></category><guid
isPermaLink="false">http://miscuentosinfantiles.com/?p=818</guid> <description><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdentro-de-mil-anos%2F&title=Dentro+de+mil+a%C3%B1os&desc=S%C3%AD%2C+dentro+de+mil+a%C3%B1os+la+gente+cruzar%C3%A1+el+oc%C3%A9ano%2C+volando+por+los+aires%2C+en+alas+del+vapor.+Los+j%C3%B3venes+colonizadores+de+Am%C3%A9rica+acudir%C3%A1n+a+visitar+la+vieja+Europa.+Vendr%C3%A1n+a+ver+nuestros+mon&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>Sí, dentro de mil años la gente cruzará el océano, volando por los aires, en alas del vapor. Los jóvenes colonizadores de América acudirán a visitar la vieja Europa. Vendrán a ver nuestros monumentos y nuestras decaídas ciudades, del mismo</p>&#8230;</div>]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdentro-de-mil-anos%2F&title=Dentro+de+mil+a%C3%B1os&desc=S%C3%AD%2C+dentro+de+mil+a%C3%B1os+la+gente+cruzar%C3%A1+el+oc%C3%A9ano%2C+volando+por+los+aires%2C+en+alas+del+vapor.+Los+j%C3%B3venes+colonizadores+de+Am%C3%A9rica+acudir%C3%A1n+a+visitar+la+vieja+Europa.+Vendr%C3%A1n+a+ver+nuestros+mon&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>Sí, dentro de mil años la gente cruzará el océano, volando por los aires, en alas del vapor. Los jóvenes colonizadores de América acudirán a visitar la vieja Europa. Vendrán a ver nuestros monumentos y nuestras decaídas ciudades, del mismo modo que nosotros peregrinamos ahora para visitar las decaídas magnificencias del Asia Meridional. Dentro de mil años, vendrán ellos.</p><p>El Támesis, el Danubio, el Rin, seguirán fluyendo aún; el Montblanc continuará enhiesto con su nevada cumbre, la auroras boreales proyectarán sus brillantes resplandores sobre las tierras del Norte; pero una generación tras otra se ha convertido en polvo, series enteras de momentáneas grandezas han caído en el olvido, como aquellas que hoy dormitan bajo el túmulo donde el rico harinero, en cuya propiedad se alza, se mandó instalar un banco para contemplar desde allí el ondeante campo de mieses que se extiende a sus pies.</p><p>-¡A Europa! -exclamarán las jóvenes generaciones americanas-. ¡A la tierra de nuestros abuelos, la tierra santa de nuestros recuerdos y nuestras fantasías! ¡A Europa!</p><p>Llega la aeronave, llena de viajeros, pues la travesía es más rápida que por el mar; el cable electromagnético que descansa en el fondo del océano ha telegrafiado ya dando cuenta del número de los que forman la caravana aérea. Ya se avista Europa, es la costa de Irlanda la que se vislumbra, pero los pasajeros duermen todavía; han avisado que no se les despierte hasta que estén sobre Inglaterra. Allí pisarán el suelo de Europa, en la tierra de Shakespeare, como la llaman los hombres de letras; en la tierra de la política y de las máquinas, como la llaman otros. La visita durará un día: es el tiempo que la apresurada generación concede a la gran Inglaterra y a Escocia.</p><p>El viaje prosigue por el túnel del canal hacia Francia, el país de Carlomagno y de Napoleón. Se cita a Molière, los eruditos hablan de una escuela clásica y otra romántica, que florecieron en tiempos remotos, y se encomia a héroes, vates y sabios que nuestra época desconoce, pero que más tarde nacieron sobre este cráter de Europa que es París.</p><p>La aeronave vuela por sobre la tierra de la que salió Colón, la cuna de Cortés, el escenario donde Calderón cantó sus dramas en versos armoniosos; hermosas mujeres de negros ojos viven aún en los valles floridos, y en estrofas antiquísimas se recuerda al Cid y la Alhambra.</p><p>Surcando el aire, sobre el mar, sigue el vuelo hacia Italia, asiento de la vieja y eterna Roma. Hoy está decaída, la Campagna es un desierto; de la iglesia de San Pedro sólo queda un muro solitario, y aún se abrigan dudas sobre su autenticidad.</p><p>Y luego a Grecia, para dormir una noche en el lujoso hotel edificado en la cumbre del Olimpo; poder decir que se ha estado allí, viste mucho. El viaje prosigue por el Bósforo, con objeto de descansar unas horas y visitar el sitio donde antaño se alzó Bizancio. Pobres pescadores lanzan sus redes allí donde la leyenda cuenta que estuvo el jardín del harén en tiempos de los turcos.</p><p>Continúa el itinerario aéreo, volando sobre las ruinas de grandes ciudades que se levantaron a orillas del caudaloso Danubio, ciudades que nuestra época no conoce aún; pero aquí y allá -sobre lugares ricos en recuerdos que algún día saldrán del seno del tiempo- se posa la caravana para reemprender muy pronto el vuelo.</p><p>Al fondo se despliega Alemania -otrora cruzada por una densísima red de ferrocarriles y canales- el país donde predicó Lutero, cantó Goethe y Mozart empuñó el cetro musical de su tiempo. Nombres ilustres brillaron en las ciencias y en las artes, nombres que ignoramos. Un día de estancia en Alemania y otro para el Norte, para la patria de Örsted y Linneo, y para Noruega, la tierra de los antiguos héroes y de los hombres eternamente jóvenes del Septentrión. Islandia queda en el itinerario de regreso; el géiser ya no bulle, y el Hecla está extinguido, pero como la losa eterna de la leyenda, la prepotente isla rocosa sigue incólume en el mar bravío.</p><p>-Hay mucho que ver en Europa -dice el joven americano- y lo hemos visto en ocho días. Se puede hacer muy bien, como el gran viajero -aquí se cita un nombre conocido en aquel tiempo- ha demostrado en su famosa obra: Cómo visitar Europa en ocho días.</p><p>FIN</p></div><div
id="st0000000001" class="st-taf"><script src="http://taf.socialtwist.com:80/taf/js/shoppr.core.js?id=0000000001"></script><img
style="border:0;margin:0;padding:0;" src="http://miscuentosinfantiles.com/images/invitaamigos.png"
onmouseout="hideHoverMap(this)" onmouseover="showHoverMap(this, '0000000001', 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdentro-de-mil-anos%2F', 'Dentro+de+mil+a%C3%B1os')" onclick="cw(this, {id:'0000000001',link: 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fdentro-de-mil-anos%2F', title: '+Dentro+de+mil+a%C3%B1os+' })" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" /></div>]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/dentro-de-mil-anos/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Colás el chico y Colás el grande</title><link>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/colas-el-chico-colas-el-grande/</link> <comments>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/colas-el-chico-colas-el-grande/#comments</comments> <pubDate>Fri, 04 Mar 2011 15:01:50 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Cuentos varios]]></category> <category><![CDATA[cuentos infantiles]]></category> <category><![CDATA[cuentos varios]]></category> <category><![CDATA[gratis]]></category> <category><![CDATA[Moraleja]]></category> <category><![CDATA[para pensar]]></category><guid
isPermaLink="false">http://miscuentosinfantiles.com/?p=815</guid> <description><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fcolas-el-chico-colas-el-grande%2F&title=Col%C3%A1s+el+chico+y+Col%C3%A1s+el+grande&desc=Hans+Christian+Andersen%0D%0A%0D%0AViv%C3%ADan+en+un+pueblo+dos+hombres+que+se+llamaban+igual%3A+Col%C3%A1s.%0D%0A%0D%0APero+uno+ten%C3%ADa+cuatro+caballos+y+el+otro+solamente+uno.+Para+distinguirlos+llamaban+Col%C3%A1s+el+Grande+al+d&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>Hans Christian Andersen</p><p>Vivían en un pueblo dos hombres que se llamaban igual: Colás.</p><p>Pero uno tenía cuatro caballos y el otro solamente uno. Para distinguirlos llamaban Colás el Grande al de los cuatro caballos y Colás el Chico al</p>&#8230;</div>]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fcolas-el-chico-colas-el-grande%2F&title=Col%C3%A1s+el+chico+y+Col%C3%A1s+el+grande&desc=Hans+Christian+Andersen%0D%0A%0D%0AViv%C3%ADan+en+un+pueblo+dos+hombres+que+se+llamaban+igual%3A+Col%C3%A1s.%0D%0A%0D%0APero+uno+ten%C3%ADa+cuatro+caballos+y+el+otro+solamente+uno.+Para+distinguirlos+llamaban+Col%C3%A1s+el+Grande+al+d&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>Hans Christian Andersen</p><p>Vivían en un pueblo dos hombres que se llamaban igual: Colás.</p><p>Pero uno tenía cuatro caballos y el otro solamente uno. Para distinguirlos llamaban Colás el Grande al de los cuatro caballos y Colás el Chico al otro, dueño de uno solo. Vamos a ver ahora lo que les pasó a los dos, pues es una historia verdadera.</p><p>Durante toda la semana, Colás el Chico tenía que arar para el Grande, y prestarle su único caballo; luego Colás el Grande prestaba al otro sus cuatro caballos, pero sólo una vez a la semana: el domingo.</p><p>¡Había que ver a Colás el Chico haciendo restallar el látigo sobre los cinco animales! Los miraba como suyos, pero sólo por un día. Brillaba el sol, y las campanas de la iglesia llamaban a misa; la gente, endomingada, pasaba con el devocionario bajo el brazo para escuchar al predicador, y veía a Colás el Chico labrando con sus cinco caballos; y al hombre le daba tanto gusto que lo vieran así, que, pegando un nuevo latigazo, gritaba: «¡Oho! ¡Mis caballos!»</p><p>-No debes decir esto -lo reprendió Colás el Grande-. Sólo uno de los caballos es tuyo.</p><p>Pero en cuanto volvía a pasar gente, Colás el Chico, olvidándose de que no debía decirlo, volvía a gritar: «¡Oho! ¡Mis caballos!».</p><p>-Te lo advierto por última vez -dijo Colás el Grande-. Como lo repitas, le arreo un trastazo a tu caballo que lo dejo seco, y todo eso te habrás ganado.</p><p>-Te prometo que no volveré a decirlo -respondió Colás el Chico. Pero pasó más gente que lo saludó con un gesto de la cabeza y nuestro hombre, muy orondo, pensando que era realmente de buen ver el que tuviese cinco caballos para arar su campo, volvió a restallar el látigo, exclamando: «¡Oho! ¡Mis caballos!».</p><p>-¡Ya te daré yo tus caballos! -gritó el otro, y agarrando un mazo le dio en la cabeza al caballo de Colás el Chico, y lo mató.</p><p>-¡Ay! ¡Me he quedado sin caballo! -se lamentó el pobre Colás, echándose a llorar. Luego lo despellejó, puso la piel a secar al viento, la metió en un saco que se cargó a la espalda, y emprendió el camino de la ciudad para ver si la vendía.</p><p>La distancia era muy larga; tuvo que atravesar un gran bosque oscuro, y como el tiempo era muy malo, se extravió y no volvió a dar con el camino hasta que anochecía; ya era tarde para regresar a su casa o llegar a la ciudad antes de que cerrase la noche.</p><p>A muy poca distancia del camino había una gran casa de campo. Aunque los postigos de las ventanas estaban cerrados, por las rendijas se filtraba luz. «Esa gente me permitirá pasar la noche aquí», pensó Colás el Chico, y llamó a la puerta.</p><p>Abrió la dueña de la granja, pero al oír lo que pedía el forastero le dijo que siguiese su camino, pues su marido estaba ausente y no podía admitir a desconocidos.</p><p>-Bueno, no tendré más remedio que pasar la noche fuera -dijo Colás, mientras la mujer le cerraba la puerta en las narices.</p><p>Había muy cerca un gran montón de heno, y entre él y la casa, un pequeño cobertizo con tejado de paja.</p><p>-Puedo dormir allá arriba -dijo Colás el Chico, al ver el tejadillo-; será una buena cama. No creo que a la cigüeña se le ocurra bajar a picarme las piernas -pues en el tejado había hecho su nido una auténtica cigüeña.</p><p>Se subió nuestro hombre al cobertizo y se tumbó, volviéndose ora de un lado ora del otro, en busca de una posición cómoda. Pero he aquí que los postigos no llegaban hasta lo alto de la ventana, y por ellos podía verse el interior.</p><p>En el centro de la habitación había puesta una gran mesa, con vino, carne asada y un pescado de apetitoso aspecto. Sentados a la mesa estaban la aldeana y el sacristán; ella le servía, y a él se le iban los ojos tras el pescado, que era su plato favorito.</p><p>«¡Quién estuviera con ellos!», pensó Colás el Chico, alargando la cabeza hacia la ventana. Y entonces vio que había además un soberbio pastel. ¡Qué banquete, santo Dios!</p><p>Oyó entonces en la carretera el trote de un caballo que se dirigía a la casa; era el marido de la campesina, que regresaba.</p><p>El marido era un hombre excelente, y todo el mundo lo apreciaba; sólo tenía un defecto: no podía ver a los sacristanes; en cuanto se le ponía uno ante los ojos, entrábale una rabia loca. Por eso el sacristán de la aldea había esperado a que el marido saliera de viaje para visitar a su mujer, y ella le había obsequiado con lo mejor que tenía. Al oír al hombre que volvía se asustaron los dos, y ella pidió al sacristán que se ocultase en un gran arcón vacío, pues sabía muy bien la inquina de su esposo por los sacristanes. Se apresuró a esconder en el horno las sabrosas viandas y el vino, no fuera que el marido lo observara y le pidiera cuentas.</p><p>-¡Qué pena! -suspiró Colás desde el tejado del cobertizo, al ver que desaparecía el banquete.</p><p>-¿Quién anda por ahí? -preguntó el campesino mirando a Colás-. ¿Qué haces en la paja? Entra, que estarás mejor.</p><p>Entonces Colás le contó que se había extraviado, y le rogó que le permitiese pasar allí la noche.</p><p>-No faltaba más -le respondió el labrador-, pero antes haremos algo por la vida.</p><p>La mujer recibió a los dos amablemente, puso la mesa y les sirvió una sopera de papillas. El campesino venía hambriento y comía con buen apetito, pero Nicolás no hacía sino pensar en aquel suculento asado, el pescado y el pastel escondidos en el horno.</p><p>Debajo de la mesa había dejado el saco con la piel de caballo; ya sabemos que iba a la ciudad para venderla. Como las papillas se le atragantaban, oprimió el saco con el pie, y la piel seca produjo un chasquido.</p><p>-¡Chit! -dijo Colás al saco, al mismo tiempo que volvía a pisarlo y producía un chasquido más ruidoso que el primero.</p><p>-¡Oye! ¿Qué llevas en el saco? -preguntó el dueño de la casa.</p><p>-Nada, es un brujo -respondió el otro-. Dice que no tenemos por qué comer papillas, con la carne asada, el pescado y el pastel que hay en el horno.</p><p>-¿Qué dices? -exclamó el campesino, corriendo a abrir el horno, donde aparecieron todas las apetitosas viandas que la mujer había ocultado, pero que él supuso que estaban allí por obra del brujo. La mujer no se atrevió a abrir la boca; trajo los manjares a la mesa y los dos hombres se regalaron con el pescado, el asado y el dulce. Entonces Colás volvió a oprimir el saco y la piel crujió de nuevo.</p><p>-¿Qué dice ahora? -preguntó el campesino.</p><p>-Dice -respondió el muy pícaro- que también ha hecho salir tres botellas de vino para nosotros; y que están en aquel rincón, al lado del horno.</p><p>La mujer no tuvo más remedio que sacar el vino que había escondido, y el labrador bebió y se puso alegre. ¡Qué no hubiera dado por tener un brujo como el que Colás guardaba en su saco!</p><p>-¿Es capaz de hacer salir al diablo? -preguntó-. Me gustaría verlo, ahora que estoy alegre.</p><p>-¡Claro que sí! -replicó Colás-. Mi brujo hace cuanto le pido. ¿Verdad? -preguntó pisando el saco y produciendo otro crujido-. ¿Oyes? Ha dicho que sí. Pero el diablo es muy feo; será mejor que no lo veas.</p><p>-No le tengo miedo. ¿Cómo crees que es?</p><p>-Pues se parece mucho a un sacristán.</p><p>-¡Uf! -exclamó el campesino-. ¡Sí que es feo! ¿Sabes?, una cosa que no puedo sufrir es ver a un sacristán. Pero no importa. Sabiendo que es el diablo, lo podré tolerar por una vez. Hoy me siento con ánimos; con tal que no se me acerque demasiado&#8230;</p><p>-Como quieras, se lo pediré al brujo -dijo Colás, y pisando el saco aplicó contra él la oreja.</p><p>-¿Qué dice?</p><p>-Dice que abras aquella arca y verás al diablo; está dentro acurrucado. Pero no sueltes la tapa, que podría escaparse.</p><p>-Ayúdame a sostenerla -le pidió el campesino, dirigiéndose hacia el arca en que la mujer había metido al sacristán de carne y hueso, el cual se moría de miedo en su escondrijo.</p><p>El campesino levantó un poco la tapa con precaución y miró al interior.</p><p>-¡Uy! -exclamó, pegando un salto atrás-. Ya lo he visto. ¡Igual que un sacristán! ¡Espantoso!</p><p>Lo celebraron con unas copas y se pasaron buena parte de la noche empinando el codo.</p><p>-Tienes que venderme el brujo -dijo el campesino-. Pide lo que quieras; te daré aunque sea una fanega de dinero.</p><p>-No, no puedo -replicó Colás-. Piensa en los beneficios que puedo sacar de este brujo.</p><p>-¡Me he encaprichado con él! ¡Véndemelo! -insistió el otro, y siguió suplicando.</p><p>-Bueno -se avino al fin Colás-. Lo haré porque has sido bueno y me has dado asilo esta noche. Te cederé el brujo por una fanega de dinero; pero ha de ser una fanega rebosante.</p><p>-La tendrás -respondió el labriego-. Pero vas a llevarte también el arca; no la quiero en casa ni un minuto más. ¡Quién sabe si el diablo está aún en ella!</p><p>Colás el Chico dio al campesino el saco con la piel seca, y recibió a cambio una fanega de dinero bien colmada. El campesino le regaló todavía un carretón para transportar el dinero y el arca.</p><p>-¡Adiós! -dijo Colás, alejándose con las monedas y el arca que contenía al sacristán. Por el borde opuesto del bosque fluía un río caudaloso y muy profundo; el agua corría con tanta furia que era imposible nadar a contra corriente. No hacía mucho que habían tendido sobre él un gran puente, y cuando Colás estuvo en la mitad dijo en voz alta, para que lo oyera el sacristán:</p><p>-¿Qué hago con esta caja tan incómoda? Pesa como si estuviese llena de piedras. Ya me voy cansando de arrastrarla; la echaré al río. Si va flotando hasta mi casa, bien; y si no, no importa.</p><p>Y la levantó un poco con una mano, como para arrojarla al río.</p><p>-¡Detente, no lo hagas! -gritó el sacristán desde dentro. Déjame salir primero.</p><p>-¡Dios me valga! -exclamó Colás, simulando espanto-. ¡Todavía está aquí! ¡Echémoslo al río sin perder tiempo, que se ahogue!</p><p>-¡Oh, no, no! -suplicó el sacristán-. Si me sueltas te daré una fanega de dinero.</p><p>-Bueno, esto ya es distinto -aceptó Colás, abriendo el arca. El sacristán se apresuró a salir de ella, arrojó el arca al agua y se fue a su casa, donde Colás recibió el dinero prometido. Con el que le había entregado el campesino tenía ahora el carretón lleno.</p><p>«Me he cobrado bien el caballo» se dijo cuando, de vuelta a su casa, desparramó el dinero en medio de la habitación. «¡La rabia que tendrá Colás el Grande cuando vea que me he hecho rico con mi único caballo!; pero no se lo diré».</p></div><div
id="st0000000001" class="st-taf"><script src="http://taf.socialtwist.com:80/taf/js/shoppr.core.js?id=0000000001"></script><img
style="border:0;margin:0;padding:0;" src="http://miscuentosinfantiles.com/images/invitaamigos.png"
onmouseout="hideHoverMap(this)" onmouseover="showHoverMap(this, '0000000001', 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fcolas-el-chico-colas-el-grande%2F', 'Col%C3%A1s+el+chico+y+Col%C3%A1s+el+grande')" onclick="cw(this, {id:'0000000001',link: 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fcolas-el-chico-colas-el-grande%2F', title: '+Col%C3%A1s+el+chico+y+Col%C3%A1s+el+grande+' })" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" /></div>]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/colas-el-chico-colas-el-grande/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Cinco en una baina</title><link>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/cinco-en-una-baina/</link> <comments>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/cinco-en-una-baina/#comments</comments> <pubDate>Wed, 02 Mar 2011 14:50:07 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Cuentos varios]]></category><guid
isPermaLink="false">http://miscuentosinfantiles.com/?p=809</guid> <description><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fcinco-en-una-baina%2F&title=Cinco+en+una+baina&desc=Hans+Christian+Andersen%0D%0A%0D%0ACinco+guisantes+estaban+encerrados+en+una+vaina%2C+y+como+ellos+eran+verdes+y+la+vaina+era+verde+tambi%C3%A9n%2C+cre%C3%ADan+que+el+mundo+entero+era+verde%2C+y+ten%C3%ADan+toda+la+raz%C3%B3n.+Cre&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p><a
href="http://miscuentosinfantiles.com/wp-content/uploads/2011/02/guisantes.jpg"><img
class="alignleft size-thumbnail wp-image-811" style="margin-left: 5px; margin-right: 5px;" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" src="http://miscuentosinfantiles.com/wp-content/uploads/2011/02/guisantes-150x150.jpg" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" width="150" height="150" /></a>Hans Christian Andersen</p><p>Cinco guisantes estaban encerrados en una vaina, y como ellos eran verdes y la vaina era verde también, creían que el mundo entero era verde, y tenían toda la razón. Creció la vaina y crecieron los guisantes;</p>&#8230;</div>]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fcinco-en-una-baina%2F&title=Cinco+en+una+baina&desc=Hans+Christian+Andersen%0D%0A%0D%0ACinco+guisantes+estaban+encerrados+en+una+vaina%2C+y+como+ellos+eran+verdes+y+la+vaina+era+verde+tambi%C3%A9n%2C+cre%C3%ADan+que+el+mundo+entero+era+verde%2C+y+ten%C3%ADan+toda+la+raz%C3%B3n.+Cre&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p><a
href="http://miscuentosinfantiles.com/wp-content/uploads/2011/02/guisantes.jpg"><img
class="alignleft size-thumbnail wp-image-811" style="margin-left: 5px; margin-right: 5px;" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" src="http://miscuentosinfantiles.com/wp-content/uploads/2011/02/guisantes-150x150.jpg" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" width="150" height="150" /></a>Hans Christian Andersen</p><p>Cinco guisantes estaban encerrados en una vaina, y como ellos eran verdes y la vaina era verde también, creían que el mundo entero era verde, y tenían toda la razón. Creció la vaina y crecieron los guisantes; para aprovechar mejor el espacio, se pusieron en fila. Por fuera lucía el sol y calentaba la vaina, mientras la lluvia la limpiaba y volvía transparente. El interior era tibio y confortable, había claridad de día y oscuridad de noche, tal y como debe ser; y los guisantes, en la vaina, iban creciendo y se entregaban a sus reflexiones, pues en algo debían ocuparse.</p><p>-¿Nos pasaremos toda la vida metidos aquí? -decían-. ¡Con tal de que no nos endurezcamos a fuerza de encierro! Me da la impresión de que hay más cosas allá fuera; es como un presentimiento.</p><p>Y fueron transcurriendo las semanas; los guisantes se volvieron amarillos, y la vaina, también.</p><p>-¡El mundo entero se ha vuelto amarillo! -exclamaron; y podían afirmarlo sin reservas.</p><p>Un día sintieron un tirón en la vaina; había sido arrancada por las manos de alguien, y, junto con otras, vino a encontrarse en el bolsillo de una chaqueta.</p><p>-Pronto nos abrirán -dijeron los guisantes, afanosos de que llegara el ansiado momento.</p><p>-Me gustaría saber quién de nosotros llegará más lejos -dijo el menor de los cinco-. No tardaremos en saberlo.</p><p>-Será lo que haya de ser -contestó el mayor.</p><p>¡Zas!, estalló la vaina y los cinco guisantes salieron rodando a la luz del sol. Estaban en una mano infantil; un chiquillo los sujetaba fuertemente, y decía que estaban como hechos a medida para su cerbatana. Y metiendo uno en ella, sopló.</p><p>-¡Heme aquí volando por el vasto mundo! ¡Alcánzame, si puedes! -y salió disparado.</p><p>-Yo me voy directo al Sol -dijo el segundo-. Es una vaina como Dios manda, y que me irá muy bien.</p><p>Y allá se fue.</p><p>-Cuando lleguemos a nuestro destino podremos descansar un rato -dijeron los dos siguientes-, pero nos queda aún un buen trecho para rodar-, y, en efecto, rodaron por el suelo antes de ir a parar a la cerbatana, pero al fin dieron en ella.</p><p>¡Llegaremos más lejos que todos!</p><p>-¡Será lo que haya de ser! -dijo el último al sentirse proyectado a las alturas. Fue a dar contra la vieja tabla, bajo la ventana de la buhardilla, justamente en una grieta llena de musgo y mullida tierra, y el musgo lo envolvió amorosamente. Y allí se quedó el guisante oculto, pero no olvidado de Dios.</p><p>-¡Será lo que haya de ser! -repitió.</p><p>Vivía en la buhardilla una pobre mujer que se ausentaba durante la jornada para dedicarse a limpiar estufas, aserrar madera y efectuar otros trabajos pesados, pues no le faltaban fuerzas ni ánimos, a pesar de lo cual seguía en la pobreza. En la reducida habitación quedaba sólo su única hija, mocita delicada y linda que llevaba un año en cama, luchando entre la vida y la muerte.</p><p>-¡Se irá con su hermanita! -suspiraba la mujer-. Tuve dos hijas, y muy duro me fue cuidar de las dos, hasta que el buen Dios quiso compartir el trabajo conmigo y se me llevó una. Bien quisiera yo ahora que me dejase la que me queda, pero seguramente a Él no le parece bien que estén separadas, y se llevará a ésta al cielo, con su hermana.</p><p>Pero la doliente muchachita no se moría; se pasaba todo el santo día resignada y quieta, mientras su madre estaba fuera, a ganar el pan de las dos.</p><p>Llegó la primavera; una mañana, temprano aún, cuando la madre se disponía a marcharse a la faena, el sol entró piadoso a la habitación por la ventanuca y se extendió por el suelo, y la niña enferma dirigió la mirada al cristal inferior.</p><p>-¿Qué es aquello verde que asoma junto al cristal y que mueve el viento?</p><p>La madre se acercó a la ventana y la entreabrió.</p><p>-¡Mira! -dijo-, es una planta de guisante que ha brotado aquí con sus hojitas verdes. ¿Cómo llegaría a esta rendija? Pues tendrás un jardincito en que recrear los ojos.</p><p>Acercó la camita de la enferma a la ventana, para que la niña pudiese contemplar la tierna planta, y la madre se marchó al trabajo.</p><p>-¡Madre, creo que me repondré! -exclamó la chiquilla al atardecer-. ¡El sol me ha calentado tan bien, hoy! El guisante crece a las mil maravillas, y también yo saldré adelante y me repondré al calor del sol.</p><p>-¡Dios lo quiera! -suspiró la madre, que abrigaba muy pocas esperanzas. Sin embargo, puso un palito al lado de la tierna planta que tan buen ánimo había infundido a su hija, para evitar que el viento la estropease. Sujetó en la tabla inferior un bramante, y lo ató en lo alto del marco de la ventana, con objeto de que la planta tuviese un punto de apoyo donde enroscar sus zarcillos a medida que se encaramase. Y, en efecto, se veía crecer día tras día.</p><p>-¡Dios mío, hasta flores echa! -exclamó la madre una mañana y le entró entonces la esperanza y la creencia de que su niña enferma se repondría. Recordó que en aquellos últimos tiempos la pequeña había hablado con mayor animación; que desde hacía varias mañanas se había sentado sola en la cama, y, en aquella posición, se había pasado horas contemplando con ojos radiantes el jardincito formado por una única planta de guisante.</p><p>La semana siguiente la enferma se levantó por primera vez una hora, y se estuvo, feliz, sentada al sol, con la ventana abierta; y fuera se había abierto también una flor de guisante, blanca y roja. La chiquilla, inclinando la cabeza, besó amorosamente los delicados pétalos. Fue un día de fiesta para ella.</p><p>-¡Dios misericordioso la plantó y la hizo crecer para darte esperanza y alegría, hijita! &#8211; dijo la madre, radiante, sonriendo a la flor como si fuese un ángel bueno, enviado por Dios.</p><p>Pero, ¿y los otros guisantes? Pues verás: Aquel que salió volando por el amplio mundo, diciendo: «¡Alcánzame si puedes!», cayó en el canalón del tejado y fue a parar al buche de una paloma, donde se encontró como Jonás en el vientre de la ballena. Los dos perezosos tuvieron la misma suerte; fueron también pasto de las palomas, con lo cual no dejaron de dar un cierto rendimiento positivo. En cuanto al cuarto, el que pretendía volar hasta el Sol, fue a caer al vertedero, y allí estuvo días y semanas en el agua sucia, donde se hinchó horriblemente.</p><p>-¡Cómo engordo! -exclamaba satisfecho-. Acabaré por reventar, que es todo lo que puede hacer un guisante. Soy el más notable de los cinco que crecimos en la misma vaina.</p><p>Y el vertedero dio su beneplácito a aquella opinión.</p><p>Mientras tanto, allá, en la ventana de la buhardilla, la muchachita, con los ojos radiantes y el brillo de la salud en las mejillas, juntaba sus hermosas manos sobre la flor del guisante y daba gracias a Dios.</p><p>- El mejor guisante es el mío -seguía diciendo el vertedero.</p><p>FIN</p></div><div
id="st0000000001" class="st-taf"><script src="http://taf.socialtwist.com:80/taf/js/shoppr.core.js?id=0000000001"></script><img
style="border:0;margin:0;padding:0;" src="http://miscuentosinfantiles.com/images/invitaamigos.png"
onmouseout="hideHoverMap(this)" onmouseover="showHoverMap(this, '0000000001', 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fcinco-en-una-baina%2F', 'Cinco+en+una+baina')" onclick="cw(this, {id:'0000000001',link: 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fcinco-en-una-baina%2F', title: '+Cinco+en+una+baina+' })" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" /></div>]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/cinco-en-una-baina/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> <item><title>Chacharas de niños</title><link>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/chacharas-de-ninos/</link> <comments>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/chacharas-de-ninos/#comments</comments> <pubDate>Mon, 21 Feb 2011 14:57:48 +0000</pubDate> <dc:creator>admin</dc:creator> <category><![CDATA[Cuentos varios]]></category> <category><![CDATA[completo]]></category> <category><![CDATA[cuentos infantiles]]></category> <category><![CDATA[gratis]]></category> <category><![CDATA[leer]]></category> <category><![CDATA[online]]></category><guid
isPermaLink="false">http://miscuentosinfantiles.com/?p=791</guid> <description><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fchacharas-de-ninos%2F&title=Chacharas+de+ni%C3%B1os&desc=Hans+Christian+Andersen%0D%0A%0D%0AEn+casa+del+rico+comerciante+se+celebraba+una+gran+reuni%C3%B3n+de+ni%C3%B1os%3A+ni%C3%B1os+de+casas+ricas+y+familias+distinguidas.+El+comerciante+era+un+hombre+opulento+y+adem%C3%A1s+instrui&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>Hans Christian Andersen</p><p>En casa del rico comerciante se celebraba una gran reunión de niños: niños de casas ricas y familias distinguidas. El comerciante era un hombre opulento y además instruido; a su debido tiempo había sufrido los exámenes. Así</p>&#8230;</div>]]></description> <content:encoded><![CDATA[<div
style="padding-top:5px;padding-right:0px;padding-bottom:5px;padding-left:0px;;"> <iframe
style="height:25px !important; border:0px solid gray !important; overflow:hidden !important; width:550px !important;" frameborder="0" scrolling="no" allowTransparency="true"
src="http://www.linksalpha.com/social?blog=Cuentos+Infantiles+-+Cuentos+de+hadas%2C+fabulas+de+esopo+para+ni%C3%B1os+y+cuentos+fantasticos%21&link=http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fchacharas-de-ninos%2F&title=Chacharas+de+ni%C3%B1os&desc=Hans+Christian+Andersen%0D%0A%0D%0AEn+casa+del+rico+comerciante+se+celebraba+una+gran+reuni%C3%B3n+de+ni%C3%B1os%3A+ni%C3%B1os+de+casas+ricas+y+familias+distinguidas.+El+comerciante+era+un+hombre+opulento+y+adem%C3%A1s+instrui&fc=333333&fs=arial&fblname=like&fblref=facebook&fbllang=en_US&fblshow=1&fbsbutton=1&fbsctr=0&fbslang=en&fbsendbutton=1&twbutton=1&twlang=en&twmention=&twrelated1=&twrelated2=&twctr=0&lnkdshow=noshow&lnkdctr=1&buzzbutton=1&buzzlang=en&buzzctr=1&diggbutton=1&diggctr=1&stblbutton=1&stblctr=1&g1button=1&g1ctr=1&g1lang=en-US"> </iframe></div><div
id=HOTWordsTxt name=HOTWordsTxt><p>Hans Christian Andersen</p><p>En casa del rico comerciante se celebraba una gran reunión de niños: niños de casas ricas y familias distinguidas. El comerciante era un hombre opulento y además instruido; a su debido tiempo había sufrido los exámenes. Así lo había querido su excelente padre, que no era más que un simple ganadero, pero honrado y trabajador. El negocio le había dado dinero, y el hijo lo supo aumentar con su trabajo. Era un hombre de cabeza y también de corazón, pero de esto se hablaba menos que de su riqueza.</p><p>Frecuentaba su casa gente distinguida, tanto de «sangre», que así la llaman, como de talento. Los había que reunían ambas condiciones, y algunos que carecían de una y otra. En el momento de nuestra narración había allí una reunión de niños, que hablaban y discutían como tales; y ya es sabido que los niños no tienen pelos en la lengua. Figuraba entre los concurrentes una chiquilla lindísima, pero terriblemente orgullosa; los criados le habían metido el orgullo en el cuerpo, no sus padres, demasiado sensatos para hacerlo. El padre era chambelán, y éste es un cargo tremendamente importante, como ella sabía muy bien.</p><p>-¡Soy camarera del Rey! -decía la muchachita. Lo mismo podría haber sido camarera de una bodega, pues tanto mérito hace falta para una cosa como para la otra. Después contó a sus compañeros que era «bien nacida», y afirmó que quien no era de buena cuna no podía llegar a ser nadie. De nada servía estudiar y trabajar; cuando no se es «bien nacido», a nada puede aspirarse.</p><p>-Y todos aquellos que tienen apellidos terminados en «sen» -prosiguió-, tampoco llegarán a ser nada en el mundo. Hay que ponerse en jarras y mantener a distancia a esos «¡-sen, -sen!» y puso en jarras sus lindos brazos de puntiagudos codos, para mostrar cómo había que hacer. ¡Y qué lindos eran sus bracitos! Era encantadora.</p><p>Pero la hijita del almacenista se enfadó mucho. Su padre se llamaba Madsen, y no podía sufrir que se hablara mal de los nombres terminados en «sen». Por eso replicó con toda la arrogancia de que era capaz:</p><p>-Pero mi padre puede comprar cien escudos de bombones y arrojarlos a los niños. ¿Puede hacerlo el tuyo?</p><p>-Mi padre -intervino la hija de un escritor- puede poner en el periódico al tuyo, al tuyo y a los padres de todos. Toda la gente le tiene miedo, dice mi madre, pues mi padre es el que manda en el periódico.</p><p>Y la chiquilla irguió la cabeza, como si fuera una princesa y debiera ir con la cabeza muy alta.</p><p>En la calle, delante de la puerta entornada, un pobre niño miraba por la abertura. El pequeño no tenía acceso en la casa, pues carecía de la categoría necesaria. Había estado ayudando a la cocinera a dar vueltas al asador, y en premio le permitían ahora mirar desde detrás de la puerta a todos aquellos señoritos acicalados que se divertían en la habitación. Para él era recompensa bastante y sobrada.</p><p>«¡Quién fuera uno de ellos!», pensó, y al oír lo que decían, seguramente se entristeció mucho. En casa, sus padres no tenían ni un mísero chelín para ahorrar, ni medios para comprar un periódico; y no hablemos ya de escribirlo. Y lo peor de todo era que el apellido de su padre, y también el suyo, terminaba en «sen». Nada podría ser en el mundo, por tanto. ¡Qué triste! En cuanto a nacido, creía serlo como se debe, pues de otro modo no es posible.</p><p>Así discurrió aquella velada.</p><p>Transcurrieron muchos años, y aquellos niños se convirtieron en hombres y mujeres.</p><p>Se levantaba en la ciudad una casa magnífica, toda ella llena de preciosidades. Todo el mundo deseaba verla; hasta de fuera venía gente a visitarla. ¿A cuál de aquellos niños pertenecía? No es difícil adivinarlo. Pero tampoco es tan fácil, pues la casa pertenecía al chiquillo pobre, que llegó a ser algo, a pesar de que su nombre terminaba en «sen»: se llamaba Thorwaldsen.</p><p>¿Y los otros tres niños, los hijos de la sangre, del dinero y de la presunción? Pues de ellos salieron hombres buenos y capaces, ya que todos tenían buen fondo. Lo que entonces habían pensado y dicho no era sino eso, chácharas de niños.</p><p>FIN</p></div><div
id="st0000000001" class="st-taf"><script src="http://taf.socialtwist.com:80/taf/js/shoppr.core.js?id=0000000001"></script><img
style="border:0;margin:0;padding:0;" src="http://miscuentosinfantiles.com/images/invitaamigos.png"
onmouseout="hideHoverMap(this)" onmouseover="showHoverMap(this, '0000000001', 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fchacharas-de-ninos%2F', 'Chacharas+de+ni%C3%B1os')" onclick="cw(this, {id:'0000000001',link: 'http%3A%2F%2Fmiscuentosinfantiles.com%2Fcuentos-varios%2Fchacharas-de-ninos%2F', title: '+Chacharas+de+ni%C3%B1os+' })" title="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" alt="cuentos varios   cuentos infantiles, cuentos de hadas, fabulas de esopo" /></div>]]></content:encoded> <wfw:commentRss>http://miscuentosinfantiles.com/cuentos-varios/chacharas-de-ninos/feed/</wfw:commentRss> <slash:comments>0</slash:comments> </item> </channel> </rss>
<!-- Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: http://www.w3-edge.com/wordpress-plugins/

Minified using disk: basic
Page Caching using disk: basic

Served from: miscuentosinfantiles.com @ 2012-02-06 12:08:32 -->
