Había una vez una espada preciosa. Pertenecía a un gran rey, y desde siempre había estado en palacio, partipando en sus entrenamientos y exhibiciones, enormemente orgullosa. Hasta que un día, una gran discusión entre su majestad y el rey del
…
Había una vez una espada preciosa. Pertenecía a un gran rey, y desde siempre había estado en palacio, partipando en sus entrenamientos y exhibiciones, enormemente orgullosa. Hasta que un día, una gran discusión entre su majestad y el rey del
…
El en palacio de Rubilandia había un ladrón de rubíes. Nadie sabía quién era, y a todos tenía tan engañados el ladrón, que lo único que se sabía de él era que vivía en palacio, y que en palacio debía
…
Todos los duendes se dedicaban a construir dos palacios, el de la verdad y el de la mentira. Los ladrillos del palacio de la verdad se creaban cada vez que un niño decía una verdad, y los duendes de la
…
Óscar era un niño que vivía con sus padres en un pueblecito a la orilla del mar.
Todos los días iba con su perro a pasear por la playa y soñaba con viajar a través del mar y conocer otros
…

Ña María Castañas tenía diez hijos
-también una tía-
un perro, un gato
y un queso reseco en un garabato
que todas las noches
el ratón mordía y … lamía el gato.
Una mañanita de azul primavera
a Doña María
…
A la sirenita del culito verde
que llega de pronto y de pronto se va;
que salta y se ríe, que nada y se pierde,
¿quién la seguirá?
A la sirenita del verde culito
que asoma su rostro mojado y
…